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De noche, durante un ejercicio con Corea del Sur, un Victor I sin luces embistió al portaaviones. No hubo heridos; sí daños en ambos buques y un episodio tenso de la Guerra Fría.
Imagen ilustrativa generada con IA
El 21 de marzo de 1984, el USS Kitty Hawk chocó con el submarino nuclear soviético K-314 (clase Victor I) en el mar de Japón, cerca de las 22:07 y unos 240 km al este de Pohang, durante el ejercicio Team Spirit 84-1.
Según la Marina de EE.UU., el sub emergía sin luces cuando el grupo avanzaba hacia el estrecho de Tsushima. El capitán David N. Rogers, en el puente, sintió un sacudón y vio al sub alejarse. El carrier frenó y ofreció ayuda; los soviéticos no la aceptaron.
UPI y DANFS (21 y 22/3) ubicaban al portaaviones en unos 80.000 toneladas y 15 nudos; Rogers confirmó el choque sin luces. Washington responsabilizó al submarino. Ese día el Pentágono habló de daños menores y de fuga en un tanque de combustible de aviación; el comando del carrier negó daños estructurales y heridos. Reportes contemporáneos indican que el K-314 se alejó y pareció navegable; el NHHC resume después remolque a Vladivostok por daños mayores — dato ajeno al parte del choque.
Según Clarín (2026), tras reparaciones en Subic Bay se habrían hallado restos de hélice y revestimiento anecoico en el casco; no figura en comunicados de 1984.
Falta confirmar: restos anecoicos o de hélice y su uso con fines de inteligencia (solo en relatos posteriores).
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