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Infernogallus jamesi, el «pollo del infierno» que masticaba como un loro

Paleontólogos describieron un dinosaurio del Cretácico con un cráneo adaptado a triturar alimentos blandos. Lo bautizaron Infernogallus jamesi y lo vinculan, por anatomía, con una dieta rica en frutas.

La Guía informa ✓ · 04/11 20:53

Imagen obtenida de internet o redes sociales públicas. No constituye un registro fotográfico propio de La Guía ni del hecho informado.

Un equipo internacional presentó en Nature Communications a Infernogallus jamesi, un oviraptorosaurio pequeño, bípedo y emplumado al que en la prensa apodaron «pollo del infierno». El nombre alude a la Formación Hell Creek, en Montana y Dakota del Norte, entre otros estados del oeste de Estados Unidos, donde aparecieron un cráneo casi completo y articulado y restos del esqueleto; parte del material se exhibe en el Museo Real de Ontario.

Según el estudio, el animal era del tamaño de un pavo y pesaba unos 12 kilogramos. Vivió hacia el final del Cretácico, cuando en la misma región convivían el T. rex y el Triceratops. Descendía de linajes carnívoros, pero el análisis de su mecánica de masticación —con tomografías del cráneo— indica que los músculos del pico se orientaban de adelante hacia atrás, un rasgo convergente con loros frugívoros actuales y distinto de la mordida vertical rígida de muchos otros dinosaurios.

Con esa evidencia, los autores —entre ellos Greg Funston, de la Universidad de Stony Brook— proponen que procesaba en la boca frutas carnosas, como drupas, aunque no hay restos de fruta dentro del fósil. También pudo comer otros vegetales blandos. Plantean que es el primer dinosaurio conocido con especialización clara hacia ese tipo de alimento y que ayuda a repensar el rol de los dinosaurios como dispersores de semillas de angiospermas.

Falta confirmar: la fruta exacta de su dieta y si comía exclusivamente frutos.

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